Está muy bien decir te quiero a los demás, pero
¿y a nosotros mismos? ¿por qué no nos decimos "te quiero" a diario?
¿por qué cuando nos miramos al espejo para peinarnos, cepillarnos los dientes o
maquillarnos, no nos decimos: "te quiero, porque eres una persona
maravillosa"? ¿por qué no lo convertimos en un hábito más?
Ten en cuenta que tú eres la persona que siempre va a estar a tu lado. Tienes que aceptarte y quererte tal y como eres. Tienes que aprender a estar a solas contigo mismo, eso es lo que va a permitir que te conozcas mejor. Hay que gente que no le gusta estar consigo mismo, que no disfruta de su propia compañía sin nadie más, tienen necesidad de estar siempre rodeados de gente. Tienen miedo a la soledad, quizá tengan miedo a sí mismos. Hay momentos para todo, pero tan importante es disfrutar de la compañía de los demás como disfrutar de tu propia compañía .
La soledad también está hecha para disfrutarla. Aunque realmente no estamos solos, estamos con nosotros mismos. Disfrutar de nuestra propia compañía, supone conocernos, aceptarnos y querernos.
El amor, en parte, viene dado por la aceptación. Cuando aceptamos a los demás tal y como son, es cuando empezamos a quererlos. Lo mismo pasa con nosotros: cuando nos aceptamos, nos queremos.
Mímate y cuídate igual que lo harías con un ser querido. Con cariño, con compasión, con respeto, sé tolerante contigo mismo. Anímate a ti mismo en los momentos duros y felicítate por tus logros. El reconocimiento externo está muy bien, pero tiene un hándicap, no siempre está ahí. El reconocimiento interno eres tú, es tuyo, y tú no puedes ni debes fallarte nunca, siempre estarás ahí.
Quererse a sí mismo y tener una buena autoestima no está relacionado con el egocentrismo. Mucha gente piensa que las personas que se quieren a sí mismas y auto valoran sus logros, son egocéntricos. No es así. El egocentrismo es, cuando una persona cree que su valía personal está por encima de los demás. Uno puede quererse a sí mismo y no por ello creerse mejor que el resto de los mortales.
Las personas con bajo auto concepto pueden ser sus peores enemigas porque resaltan más sus cualidades negativas que las positivas. Les cuesta aceptar los halagos. Ante un "que guap@ estás hoy" responden "tú, que me miras con buenos ojos". De esta forma, se resta importancia al halago porque socialmente parece que está mal visto afirmar que uno se guste a sí mismo o así misma.
La mayoría de trastornos emocionales se deben a una deficiente autoestima. Es muy importante que desde la infancia se inculque a niños y niñas ese amor propio, que les ayudará a ser personas que crean en sí mismas.
El sistema educativo siempre ha fomentado la competitividad entre los niños y niñas. Esta competitividad no ayuda para crear una buena autoestima ya que lo más importante es ser mejor que el otro, pasando a un segundo plano la capacidad personal. Esta idea fijada desde la infancia, es la que deriva en futuros adultos frustrados y con baja autoestima.
Por ello es importante decirnos un "te quiero" diario, hagamos que sea un hábito.
